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Siete mitos muy extendidos sobre las redes sociales

El fenómeno de las redes sociales es relativamente reciente: apenas tienen un recorrido de poco más de una década. Pero su nivel de penetración ha sido tan fuerte que se han convertido en instrumentos imprescindibles para muchos, y una realidad cotidiana más para otros. En este tiempo, hemos desarrollado una serie de hábitos y dinámicas con respecto a su uso personal y profesional. Sin embargo, circulan no pocas concepciones equivocadas sobre la actividad en redes como Twitter o Facebook y, en cambio, otras realidades importantes se ignoran de forma sistemática. Para poner algo de luz y aportar una ayuda a la hora de comprenderlas mejor, vamos a desmontar ciertos mitos muy extendidos sobre ellas.

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No demonicemos las redes sociales

Esta semana Daniel Pajuelo ha subido un vídeo muy interesante a su canal de YouTube. En él, habla de quienes alarman en exceso sobre los peligros de las redes sociales, calificándolas de adictivas y culpándolas de todo el cambio social reinante en los últimos años. Gente que argumenta la generación de dopamina en el cerebro como responsable de una adicción química por los likes de nuestras publicaciones. Afirmaciones apocalípticas que, como Dani, no comparto en absoluto. Sigue leyendo “No demonicemos las redes sociales”

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El inquietante negocio de los datos de Facebook

Anda la cosa bastante revuelta por el ciberespacio, después de que este pasado fin de semana estallara la madre de todos los escándalos: el uso fraudulento de datos personales que ha realizado Facebook. Resumiendo mucho la situación para saber de qué hablamos: la red social habría cedido de manera poco clara los datos de 50 millones de personas a Cambridge Analytica, una compañía británica que habría conseguido crear perfiles psicográficos de los usuarios y sus amigos. ¿Y para qué? Para generar anuncios políticos específicos para la campaña de referéndum del Brexit así como en las elecciones americanas ganadas por Trump. Sigue leyendo “El inquietante negocio de los datos de Facebook”

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Facebook Messenger Kids. ¿De verdad era necesario?

Cuando pensé que nada podría ya sorprenderme acerca de las redes sociales y su relación con los niños, va Facebook y anuncia el lanzamiento de su red de mensajería para pequeños ¡de 6 a 12 años! ¿Se nos ha ido la cabeza? Sigue leyendo “Facebook Messenger Kids. ¿De verdad era necesario?”

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Niños, sexo y redes sociales

(artículo publicado en Tribuna de Ávila)

La ha vuelto a liar. Fiel a su estilo, el juez de menores Emilio Calatayud ha hecho correr ríos de tinta en estas últimas horas debido a sus declaraciones en una tertulia de TVE.

A propósito de los peligros de las redes sociales entre los jóvenes, el magistrado no tuvo reparos en sentenciar que “actualmente las niñas se hacen fotos como putas”. Y claro, se armó el belén.

Es cierto que la frase es, cuando menos, desafortunada, más propia de exabrupto de charla de bar. El mismo juez ha reconocido que suele utilizar estas duras palabras con el fin de intentar provocar una reacción de los padres “para que protejan a los menores de sí mismos”. Y así es. Sinceramente, yo estoy más escandalizada por la realidad que se esconde tras el contenido de su mensaje que por el lenguaje que utiliza: niños pequeños que cuelgan fotos tremendamente provocativas en las redes sociales sin darse cuenta de las consecuencias de su acción. Como explica Calatayud, “después de las fotos, pueden venir los acosos, los abusos y las violaciones. Y, de hecho, pasa con más frecuencia de la que nos imaginamos”.

Bien, no vamos a exonerar de culpa al delincuente sexual basándonos en un supuesto mal comportamiento previo de la víctima, porque estaríamos legitimando sus acciones. Nada más lejos de mi intención. Pero sí que hay algo muy cierto tras las palabras del polémico juez. Estamos asistiendo a una descarada sexualización comunicativa que envuelve la vida cotidiana. Y eso es un peligro. Cuando hasta para anunciar un quitagrasas se recurre a imágenes de un revolcón en la cocina, algo está fallando. El sexo es omnipresente. También en la red.

Muchos jóvenes (cada vez con edades más tempranas) han cogido la costumbre de hacerse fotos con miradas insinuantes, morritos picantes y poses provocativas, cargadas de contenido altamente sensual. Con toda la dosis de inocencia que se presupone a un niño, estas imágenes no buscan la excitación del interlocutor, sino algo mucho más sencillo: su aceptación social. Sin más. Con tal de ganar popularidad, el chico o la chica trata de responder a lo que cree que es deseable entre la juventud, exponiendo su cuerpo como si se tratara de un mercado de carne barata, tratando así de llamar su atención. Cuanto más sexi sea su imagen, intuyen que más engancharán a sus amigos. Todo por un ‘like’.

Al final, los adolescentes acaban mostrándose en la Red como un mero objeto sexual, porque consideran que es lo que se espera de ellos. Creen que así serán mejor aceptados, mejor valorados. Y no dudan en copiar las poses de modelos e ‘influencers’, con las que creen que podrán gustar más. Para ellos, eso es lo deseable. Inevitablemente acaban asociando atractivo con deseo y sexo, como si fueran realidades únicas e indisolubles. Y no les culpo, porque a fin de cuentas es lo que han visto desde pequeños.

Por eso, es hoy más que nunca necesaria una educación digital, no sólo de nuestros hijos, sino sobre todo de los padres. Nosotros, progenitores, deberíamos estar más alerta que nunca ante la imagen que proyectan nuestros vástagos en las redes sociales. Cuidar el uso que hacen de ella, hacerles tener el control de lo que publican, y explicarles que no hay necesidad de mostrarse tan sensual para ganar amigos, es primordial si queremos sanar una sociedad hipersexualizada. Tener hijos es la mayor responsabilidad que tendremos jamás, pero también el mayor reto de nuestra vida. Debemos estar preparados.

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Francisco. El Papa 2.0

(artículo publicado en Tribuna de Ávila)

Soy muy fan de este Papa. Y la razón es obvia: sabe comunicar. Si hay algo que le  caracterice es su capacidad para llegar a la gente, para hacer su mensaje fácil y accesible a todo el mundo. Tanto, que incluso los más alejados de la vida de la Iglesia suelen hacerse eco de sus discursos. Desde el mismo día de su elección, Bergoglio supo respaldar sus palabras con acciones. Es un gran y potente comunicador.

Y el Papa, que es muy sabio, sabe aprovechar como nadie las nuevas potencialidades que brindan las nuevas tecnologías. Cabalgando al ritmo de los tiempos, el Pontífice está on line, potenciando su presencia en las redes sociales hasta el punto de haberse convertido en “un auténtico fenómeno mediático”, como le ha calificado la revista Forbes. Veamos por qué.

TWITTER

Si bien es cierto que la cuenta de Twitter la heredó de su antecesor Benedicto XVI, el llamado “efecto Francisco” ha logrado batir récords. Su primer tuit hizo que @Pontifex llegara a sumar hasta 10.000 seguidores a la hora. Y, desde entonces, no ha hecho más que crecer hasta sobrepasar los 12 millones de seguidores. Tiene 9 cuentas en 9 idiomas, incluido en latín (la cuenta en español supera con creces los 13 millones y medio de followers) y sus mensajes se llegan a retuitear hasta 40.000 veces.

No en vano, nos encontramos ante el usuario de Twitter con más influencia en la red de microbloging, con más de 10.000 retuits por cada mensaje solo en su cuenta en español. Según se ha señalado en varios estudios, el Papa es el líder internacional más influyente en Twitter, por delante incluso de Donald Trump, que aunque tiene más seguidores, sus mensajes no son tan retuiteados como los del Papa Francisco.

Quienes más comparten sus mensajes son los jóvenes. Lógico, si tenemos en cuenta que son quienes más utilizan esta red social. Especialmente significativos han sido los tuits que publica el Pontífice tras aparecer una nueva Encíclica, desgranando poco a poco, en tan solo 140 caracteres, lo esencial de su mensaje. Así lo hizo, por ejemplo con “Laudato Si”, cuyos tuits fueron muy comentados incluso por tuiteros del mundo de la política.

INSTAGRAM

“Rezad por mí”. Con este simple mensaje publicado en 9 idiomas distintos, que recordaba lo que dijo en sus primeras declaraciones tras asumir el Papado en 2013, y acompañado de una foto arrodillado mientras oraba, inauguraba el Papa su cuenta de Instagram, la red social de fotos por excelencia. El día de su puesta de largo, el Prefecto de la Secretaría de las Comunicaciones de la Santa Sede, Darío Viganó, explicaba que la intención de esta nueva presencia mediática era “ayudar a contar el pontificado a través de imágenes. La intención es darle prioridad a los detalles, a esos aspectos que transmiten el mensaje de cercanía e inclusión que cada día Francisco tiene para con los demás”. En sus primeros pasos estuvo acompañado del propio fundador de la red social, Kevin Systrom, quien se mostraba gratamente sorprendido: “ver al papa Francisco publicar hoy su primera foto en Instagram fue un momento increíble. ¡Francisco, bienvenido a la comunidad de Instagram! Tu mensaje de humildad, compasión y misericordia dejará una marca duradera”.

De nuevo, el “efecto Francisco” llegó como un huracán. Sólo veinte minutos después de su lanzamiento ya contaba con 10.000 seguidores. Tras publicar la primera imagen fue capaz de sumar más de 55.000 seguidores. En menos de 12 horas consiguió un millón más. Algo que a David Beckham le costó 24 horas (por poner un ejemplo de alguien muy influyente en esto de las redes). A día de hoy llega a los cuatro millones y medio de seguidores. Entre las imágenes que publica se incluyen también simpáticos videos con familias y niños. Pero, sobre todo, muchos gestos de cercanía y misericordia del Papa. El poder de la imagen completa a la fuerza de la palabra. Un gran acierto.

YOUTUBE

Sí, el Papa también es ‘youtuber’. Bueno, no es que se ponga en su habitación de Santa Marta a grabarse con una webcam. Desde hace un tiempo, el canal “El video del Papa” muestra cada mes un video que difunde las intenciones mensuales de oración del Pontífice sobre muy diversos temas: la familia, los agricultores, los artistas, los refugiados,… Es una iniciativa que de momento está funcionando a la perfección, por su calidad, su esmero y la belleza de sus imágenes, acompañadas de la voz y presencia del propio Papa.

OTROS MEDIOS

Hay una anécdota que ilustra a la perfección la relación del Santo Padre con esta nueva presencia mediática y nuevas formas de comunicarse. A bordo de un vuelo papal, una periodista de la agencia Efe le preguntó qué pensaba de los selfies, el Papa soltó una gran carcajada y dijo: “¿Que qué pienso? Es otra cultura. Me siento un bisabuelo. Hoy, un policía grande, tendría unos 40 años, me ha dicho: me hago un selfie. Y le he dicho: pero tú eres un adolescente… Sí, es otra cultura, pero la respeto”. La respeta tanto que nunca se niega a hacerse una autofoto con quien se lo solicita.

¿Y EL FUTURO?

Gustavo Entrala, responsable de la Agencia 101 (que está detrás de la cuenta de @Pontifex) adelantaba hace un año que “además de las cuentas que ya existen en Instagram, se están haciendo pruebas muy preliminares en Snapchat”. Incluso en alguna ocasión, el propio Entrala confirmaba un cierto avance para una posible presencia papal en Facebook, que todavía no se ha producido. La barca de Pedro navega, ahora más que nunca, por el ciberespacio.

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Cotillas, pero informados y siempre comunicados. Radiografía de los españoles en redes sociales

artículo publicado en Tribuna de Ávila) 

Es un hecho: las redes sociales han venido para quedarse. Están presentes, y de qué manera, en nuestra actividad diaria. Y su nivel de penetración es mayor cuanto menor es la edad del usuario.

Así lo confirman cientos de estudios, como el que ha presentado recientemente el IAB Spain. En su Estudio Anual de Redes Sociales en España de 2017 muestra los hábitos de los españoles en cuanto a estos medios online.

Para los autores de este estudio, las redes sociales serían todas aquellas estructuras sociales formadas por personas o entidades, conectadas entre sí por algún tipo de relación o interés común a través de Internet. Por eso, a las clásicas Twitter y Facebook, se van añadiendo otras como Snapchat, Instagram, YouTube, o las de mensajería instantánea.

No hay dudas sobre la inclusión de las redes en la sociedad española, y este estudio se encarga de confirmarlo en cifras: el 86% de los internautas de entre 16 y 65 años hacen uso de ellas de forma habitual; esto supone que existen en nuestro país 19 millones de usuarios de redes sociales, y que la cifra sigue subiendo año tras año (un 5 % con respecto a 2016, y un crecimiento de más del 50 % desde 2009). Ah, el estudio también señala que los más “enganchados” somos los que tenemos entre 31 y 45 años. Curioso, ¿no? Seguro que habría quien pensara que esto era un campo de batalla para adolescentes y jóvenes…

Claro, que los datos varían según de qué red social hablemos, y el uso que le demos a la misma. Por ejemplo, la más utilizada es Facebook (el 91 % de usuarios tiene perfil en ella), seguida de WhatsApp (89 %), YouTube (71 %) y Twitter (50 % tan sólo, con el ruido que hace a veces). Las predicciones de futuro del estudio apuntan a que será Instagram quien reine en un plazo corto de tiempo, pues en los últimos años la frecuencia de uso de esta red social claramente fotográfica ha aumentado de forma llamativa.

Eso sí, a la que más tiempo dedicamos es al siempre presente WhatsApp, que además se convierte en la red social mejor valorada de todas. Estamos en línea en el telefonito verde una media de 5 horas y 13 minutos semanales, alrededor de casi dos horas al día. Ahí es nada. Es lógico, pues nos permite chatear con cualquiera sin gastar apenas datos de Internet en los dispositivos móviles. Pero ojo, que Spotify viene pegando con fuerza en cuanto a tiempo de uso, y cada vez pasamos más horas conectados a sus listas de reproducción.

Por sexos, también varían bastante nuestras preferencias. Mientras las mujeres preferimos Facebook, Instagram y Pinterest, los hombres se decantan por Twitter, Spotify, y Tinder (la conocida aplicación para ligar). Prefiero no comentar mucho sobre esto, no me tachen luego de lo que no soy.

La parte que más me ha gustado de todo el estudio es cuando se pregunta a los usuarios que definan cada red social con una palabra. Facebook queda catalogada como “cotilla”, Twitter como “información”, WhatsApp como “comunicación” y Pinterest como “interesante”. Y me remito a uno de mis párrafos anteriores: que más de un 90 % de nosotros ande metido en una red calificada como “cotilla”, dice mucho del país de patio de vecinas en el que vivimos.

Muy interesante también es saber cuándo nos conectamos más a las redes sociales. Un dato muy significativo para los community managers, de cara a que su contenido programado tenga el mayor impacto posible. Ese ‘prime time’ de las redes transcurre entre las 20:30 y las 00:30. Somos animales nocturnos, los españoles.

¿Y cómo accedemos los españoles a las redes sociales? Principalmente, a través del móvil. El 94% de los accesos se realizan a través de smartphones: el ordenador ha sido desbancado. Y cuidado con las tablets, que algunos las daban ya por muertas: seguimos utilizándolas para estos menesteres en un 55 %, cuando el año pasado apenas llegaba al 28 %.

Así somos, y así nos movemos por las redes sociales en España. ¿Y tú? ¿Te ves reflejado en estos datos?